viernes 25 de diciembre de 2009

4 años ya......

He dicho Luis Contreras

Iba a dejar pasar este día como uno más, pero reflexione un poco y decidí escribir esta breve nota. Hace 4 años nacieron mis homoaventuras, nacieron con miles de ideas, florecieron y marchitaron al lado de incontables sueños y de inmejorables amigos y colegas, padecieron iras, frustraciones, dolor y llanto, vieron nacer nuevas amistades y desaparecer otras, me acompañaron en el cambio constante de mi vida y permanecieron como fieles amigas, mudas e incondicionales, sin embargo últimamente son para mí mas una carga que un alivio, mi vida se ha transformado a tal punto que quizá estas Homoaventuras son el resumen real y final de lo que fueron mis mejores años de juventud galopante, cuando HAI cumpla 5 años yo ya abre escalado un piso mas y estaré iniciando mi cuarta década de vida, subido en ese mágico y temible número 3 que trae crisis de los treinta, cambios del cuerpo, nuevas necesidades y nuevos retos, pero que incansablemente me lleva hacia nuevas rutas. Hoy he decidido que el ultimo de mis años iniciado en 2 debe ser único e irrepetible, descubrí que ya no tengo tiempo de jugar atari, que ya no leo solo por el placer de hacerlo y descubrí con horror que mis queridas homoaventuras se anquilosaron como un ancla que lleva miles de años atrapada en el fondo del mar y que ya no es más un sostén sino un estorbo. Por eso, he decido que este ultimo año iniciado en 2 será consagrado a mis pasiones, no a mis obligaciones, viviré un poco mas y escribiré sobre mi vida, quizá este sea el último año que lo haga, por eso mis queridas Homoaventuras, si este es nuestro último año juntos, será un año que vale la pena recordar, no en vano me acompañaste en el camino que me llevo hasta él, pues sin saberlo la historia que contaba en tus desgarradores relatos no tenía como objeto recuperarlo sino dejarlo ir, y no supe hasta hace poco que al dejarlo ir estaba llegando la persona que si habría de llenar cada pequeño poro de mi corazón ajado y dolido, no sabía que en mis páginas virtuales escritas, estaba escribiendo la receta del tónico que me curaría las heridas de amor, no sabía que al final de cuentas mis Homoaventuras tendrían como objeto ser la antesala de la más grande de todas mis aventuras, esta vez sin el prefijo, porque el amor es una aventura que no depende del sexo, la raza o el color de la piel.

Mis queridas Homoaventuras, nacieron como mis hijas, se convirtieron en mi soporte y mi más confiable interlocutor y ahora humildemente Luis Carlos Contreras se convierte en su más incondicional servidor, porque ustedes hicieron posible que me reconciliara con la vida, que me encontrara a mí mismo y que encontrara a la persona que hizo que todo este rollo valiera la pena. Mis queridas HAI, Luis Carlos Contreras creyó ilusamente que él era dueño de ustedes, sin saber que finalmente, así como el destino está escrito, no nacían ustedes de mí, sino que me daban el honor de hacerse reales en mis dedos mientras su energía insustancial pulía cada uno de mis nervios, convirtiéndolo en un suave y constante receptor de su mágica irrealidad.

Homoaventuras inéditas, mis letras más largas, mis más fieles escritos, la única realidad que refleja el fondo del corazón de LCC, como podría menos que dedicarles mi Vigésimo Noveno año?. Como podrían ser menos ustedes que mis mas locos amores, cuando de mis mas locos amores solo coseché llanto y dolor y de ustedes coseché alegría, ilusión y a él, que cuando lea estas líneas entenderá que su nombre lleva la firma de estas letras, a él, que desde cualquier ubicación en que se encuentre sabe que mi corazón está a su lado, a él, cuyas tristezas me apenan más que las mías propias, porque su corazón ha sufrido más que el mío y su vida no se ha rodeado de las comodidades que me han rodeado a mí.

Quisiera decir miles de cosas más, hablar del destino y de la fe, del corazón que se busca en medio de la noche con su igual y a pesar de que todo está en contra finalmente lo encuentra, pero no es necesario, lo único que es necesario decir es que Las Homoaventuras Inéditas de Luis Carlos Contreras se han convertido en un ave que vuela sola, en mi "Ave Lira" personal y que tras su rastro solo queda un hombre que jamás será más que sus letras.

Con inmenso cariño de Luis Carlos Contreras a sus queridas Homoaventuras Inéditas en el día de su cumpleaños número 4.

miércoles 28 de octubre de 2009

Las Cuatro Estaciones - Invierno

He dicho Luis Contreras

No se que hago sentado frente a esta cama otra vez si cada que vengo revivo lo que sucedio, revivo su cuerpo, otrora hermoso, derrotado finalmente por la sepsis, pero bueno, es algo que te debo y que no puedo evitar, prometi contar tu historia y siempre cumplo lo que prometo.

Nos conocimos en una tarde fria del altiplano, yo estaba como siempre padeciendo las mañas de mi familia de visitar el campo, cuando a mi lo que me gusta es la ciudad con todo y su contaminacion, sin embargo fui inexorablemente arrastrado hacia lo que seria el dia mas feliz de mi vida. No recuerdo el nombre del maldito pueblito que llevabamos horas caminando, pero recuerdo claramente cuando pasaste por delante de mi, eras un muchachito delgado y casi podria decirse que sin gracia, pero habia algo cautivador en tu forma de andar, yo te vi pasar hasta que te perdiste de vista, deseando de todo corazon poder alcanzarte y tan solo hablarte. Sin embargo mi madre tenia otros planes, vacas peludas, no se que demonios le veia a esas vacas peludas, cuando ya acababa de tener a la vista lo unico agradable que ese paseo habia tenido para mi.

Bueno, pues habian abierto un criadero de vacas peludas y nos fuimos a conocerlo, que remedio, al entrar el olor a boñiga me causo una repulsion impresionante, no soporto los animales, nunca pude con ellos. El techo de paja del lugar y los mugidos de las vacas daban una impresion realmente rural, las columnas de madera tosca, que sostenian el techo lucian de verdad repulsivas a mi modo de ver, incluso sospecho que tenia un feo rictus en el rostro porque no podia evitar sentir repulsion hacia todo lo que alli habia. De pronto me gire y alli estabas tu, al lado de una peluca de cuatro patas superdesarrollada, acariciandole la oreja al animalejo ese. Subitamente mi interes por la zoologia sufrio un aumento y decididamente esgrimi la excusa que tenia a mano para hablarte. Me contaste todo acerca del animal ese, su nombre, su edad, el porque de su pelo largo y a mi se me olvido donde estaba perdido entre las inflexiones de tu voz y nadando secretamente en tus ojos color miel. Antes de irnos busque desesperadamente la forma de mantener comunicacion contigo, al fin de cuentas el pueblucho ese no estaba tan lejos de Bogota, podria ir alguna vez o tu podrias venir, maldije en silencio haber hablado solo de animales y no de ti, porque a mi las vacas no me importaban, pero secretamente en mi alma se anidaba el gusto por ti. En un rapto de desesperacion tome una servilleta que habia quedado en mi bolsillo tras el almuerzo y garabatee mi numero de telefono y mi nombre sabiendo que hacia una estupidez, pero fue esa estupidez la que te trajo a mi vida.

Habian pasado unos dias desde aquel encuentro maravilloso y aun no sabia nada de ti, incluso intente averiguar el nombre del establo, asi me habias dicho que se llamaba, para intentar ubicarte sabiendo que no tenia una justificacion diferente que la realidad, pero poco me importaba. Mi madre no recordaba, la direccion era solo una vaga indicacion y mi incapacidad de recordar el nombre el pueblo sumaban el peor de los escenarios, varios dias pasaron hasta que me resigne a la realidad de que serias solo uno mas en mi memoria y de pronto un dia mi telefono sono, eras tu, no tenias razon alguna para llamar mas que la realidad, y yo no necesitaba justificacion alguna para tu llamada, me bastaba oirte, saber que al menos por un momento ocupaba tu mente, y que ojala inquietara siquiera tu alma. Lo que siguio fue frenetico, no recuerdo bien cuanto ni cuando hablamos en todos esos dias, pero se que esperaba que mi telefono sonara con la unica esperanza que fueras tu, un par de largos meses se sucedieron antes de que nos vieramos de nuevo, yo estaba ansioso esperando en el anden del terminal y temblaba de emocion ante cada flota que paraba en el lugar donde se suponia llegarias tu, pero no te veia descender. Finalmente senti que una mano se posaba en mi hombro y que tu voz ya conocida me explicaba que te habias equivocado de anden. Yo solo atine sonreir y abrazarte, fue una reaccion impulsiva pero no pude evitarlo, no te habia tocado aun una mano pero ya queria abrazarte como un niño.

Caminamos sin rumbo fijo al principio, tu con tu maletin al hombro y yo con mis pensamientos pesando en el alma, sin saber como explicarle a mama que ibas a llegar a quedarte unos dias a casa, porque no sabia si ella entenderia, pero estaba decidido a luchar por esa posibilidad, tras un rato de charla por fin decidi no aplazar mas lo inevitable, tomamos un bus que nos llevaria a mi casa, a pesar de la hora el bus estaba atestado de gente, cosa que nos obligo a hacernos mas juntos de lo normal, tu pecho rozaba mi brazo derecho y podria jurar que por momentos te repegabas mas de mi cadera de lo que el pasajero detras tuyo te obligaba, casi me sonroje al sentir que te excitaba mi cercania y obviamente a mi me sucedia lo mismo, sin embargo en silencio continuamos nuestro camino pues la presencia de gente parecia romper la magia de nuestros momentos juntos. Un rato despues bajamos en le barrio donde yo vivia, caminamos entre las calles que conocia desde niño pero que me parecia redescubrir a traves de tus expresiones de sorpresa, de pronto el parque donde habia jugado de niño se convertia para ti en el lugar mas divertido del mundo, recuerdo haber reido cuando soltaste el maletin en medio de la hierba y te recostaste en el pasto a ver el cielo, no pude resistir la imagen y me recoste a tu lado a ver por primera vez el cielo bogotano que me habia visto crecer, no se bien cuanto duramos acostados pero se que la primera estrella aparecio mientras hablabamos de la vida, de ti y de mi, pero sin realmente decir nada trascendente, me entere que tu color favorito era el azul, como el cielo, que te gustaba la leche recien ordeñada, te reiste cuando dije que solo habia tomado leche de caja o de bolsa y me trataste de citadino, nos reimos un rato, supe de tu gusto por el vallenato que me horrorizo y supe que te encantaban los caballos que a mi me parecian hediondos, pero a pesar de tantas diferencias te veia arrobado y al parecer tu estabas encantado conmigo. Nunca esgrimiste una excusa para justificar el porque habias venido ni yo busque una explicacion pues no era necesario, lo importante era que estabas aqui.

Nos levantamos cuando el frio nos obligo y seguimos camino a casa, al entrar mi madre estaba preocupada por mi demora, no sabia que yo habia ido a buscarte y le sorprendio verte pues ademas de no reconocerte tu aspecto campesino parecia brotar por cada uno de tus poros mientras ella te veia, sin embargo ella te saludo con afecto te invito a seguir y no hizo preguntas cuando le dije que te quedarias unos dias, no pregunto de donde te conocia, no pregunto por que, no pregunto nada, pero se por el brillo de sus ojos que lo entendio todo. Esa noche mientras me retorcia insomne en la cama sabiendo que solo una pared nos separaba no podia dejar de pensar en todo lo que habia pasado en mi vida hasta ese momento, me parecia como si en mi corazon pandora hubiera abierto la caja de las emociones pues sentia deseo, inquietud, pasion, temor....casi cualquier emocion pasaba por mi mente mientras pensaba en ti, no sabia el nombre de tu madre ni el de tu padre, no sabia si tenias hermanos, solo sabia que te queria, me sorprendio pensarlo, pero era cierto. No cesaba de pensar si estabas en la misma situacion que yo, pero esperaba que si porque me parecia muy romantica la idea de nuestro insomnio juntos separados por una pared mientras nuestros corazones flotaban de la mano uno junto al otro.

Los dias se sucedieron rapidamente y debiste regresar, aun cuando no habia sido necesario justificar nada, tampoco era posible eternizar lo injustificado, asi que finalmente te acompañe a la terminal sin haber rozado aun tus labios por primera vez. Me senti mas solo que nunca cuando el bus partio y me dejo atras, me quede un largo rato sentado en la banca del terminal donde te habia despedido con un abrazo que fue mas entrañable de lo que los transeuntes pudieron notar, en mi cabeza se arremolinaban los pensamientos y las sensaciones que pandora habia dejado salir, y subitamente mis ojos se llenaron de llanto ante tu ausencia, me seque las lagrimas con una sonrisa sin saber que esas mismas lagrimas rodarian una y otra vez por mis ojos en muchas otras situaciones que tendrian que ver contigo.

Unas semanas despues me llamaste a invitarme a tu casa, el campo, mi peor pesadilla, no parecia tan malo si era para estar contigo, sin explicarle a mi madre le dije que iba a visitarte, una vez mas ella lo acepto sin musitar reproche alguno e incluso se ofrecio a llevarme, con algo de temor acepte, pero su muda complicidad era quiza el mayor regalo que habria de hacerme pues sin ella no hubiera podido superar lo que vendria despues. Llegamos al establo donde te vi por primera vez y supe por la expresion de mi madre que comprendia que habia pasado y como habia sido, me dejo sin decir palabras y deslizo en mi mano el dinero del pasaje de regreso sin preguntar cuando seria y se fue sin esperar que tu salieras. Nos vimos una vez mas mientras corrias dejando atras el rastrillo que tenias en las manos y todo sudoroso y sucio te lanzabas en mis brazos con la alegria de los amigos que no se ven hace mucho y con la pasion contenida que ambos albergabamos en nuestros cuerpos, brevemente nuestros labios se rozaron pero nadie podria haber dicho nada diferente a que habia sido accidental, sin embargo la sensacion de tu boca quedo grabada indeleblemente en mi corazon, a diferencia de mi madre, la tuya hizo mas preguntas de las debidas, pero tu subsanaste todo con la explicacion de la visita de mi madre y que te habiamos ofrecido posada en tu viaje a bogota, el agradecimiento campesino de tu madre fue nuestro mejor escudo, desde ese momento y para siempre me gane un lugar en su corazon solo por haberte tendido mi mano cuando lo necesitaste, tu padre, un hombre de campo huraño solo apreto mi mano y callo como si el mundo no se hubiera alterado, lucia como si ni un terremoto pudiera moverlo, casi quede convencido que si la tierra temblara lo haria solo alrededor de el sin atreverse a moverlo por respeto. Tu casa era muy diferente a la mia, mucho mas grande, pues a ti el espacio te sobraba, no como mi casita de ciudad que podria haber cabido en tu sala, la rustica comodidad de las sillas, el calor del fogon de leña, el murmullo del campo me hacian pensar que estaba en un cuento de hadas, todo parecia irreal y lo mas irreal de todo era tu compañia. Cuando la noche cayo cobre nosotros, tus padres se retiraron a dormir, era temprano como la costumbre del campo lo indicaba y tu y yo decidimos partir tambien ante la advertencia de tu padre del ordeño matutino, para mi la mañana empezaba a las 9 am, mientras que para ti a las 4 ya debias tener las vacas listas para el ordeño, tu habitacion era una especie de zarzo, muy amplia y con el piso rechinante de madera, que crujia a cada paso nuestro, me indicaste una cama junto a la tuya y solo entonces comprendi que dormiriamos en el mismo cuarto, mis nervios se adueñaron de mi, no sabia que hacer ni que esperar, no sabia que esperabas de mi pero no lo pregunte y por supuesto tu tampoco lo dijiste. Silenciosamente nos desnudamos para ponernos la pijama sin que uno u otro se atreviera a voltear y nos metimos en la cama en silencio, cada uno en la suya pues ninguno se atrevio a romper la distancia en medio del miedo de la inocencia que aun parecia alumbrarnos, aun cuando mi inocencia era cosa ya del pasado contigo me sentia como redescubriendo cada parte de mi ser.

La noche avanzaba mientras el insomnio seguia presente en mi, y segun percibia en ti tambien pues no hacias mas que dar vueltas en la cama, no se cuanto tiempo paso, pudo ser un minuto o diez años, porque a tu lado perdia la nocion del tiempo, cuando senti que te metias bajo mis cobijas y me abrazabas en silencio, en silencio tambien te abrace y como un hechizo magico el sueño nos envolvio solo para despertarnos abrazados cuando el gallo canto a la mañana siguiente. Nos levantamos, tu presto y yo adormecido, nos vestimos en silencio y bajamos corriendo a la cocina donde tu madre ya tenia listo el chocolate, el pan, los huevos, el caldo y un monton de cosas que hacian lucir la mesa como para un banquete mas que para un desayuno, protesto energicamente porque me habias levantado a esas horas y me dijo que volviera a la cama, yo era un invitado y podia dormir cuanto quisiera, yo le dije que deseaba ver el ordeño, lo que era un mentira y ella lo creyo, yo lo que realmente queria era verte a ti, estar contigo, acompañarte.

Se nos fue la mañana ordeñando y despiojando vacas peludas, a mi se me hacia que estando contigo podria incluso estar despiojando toros y no me daria cuenta porque para mi tu presencia era un balsamo bendito, almorzamos y en la tarde fuimos al pueblo a hacer unos encargos de tu padre, en la noche al regresar caminamos por el campo alrededor de tu casa y de nuevo nos acostamos a ver las estrellas, señalaste una constelacion que mucho despues vine a saber que se llamaba Orion, pues tu tampoco sabias su nombre, y me dijiste que te gustaba, desde ese dia en adelante siempre que vi Orion me acorde de ti, y en las noches de soledad citadina en que no estabas conmigo te sentia cerca pues al ver Orion sabia que en algun lado tu estarias viendola tambien y aunque fuera por un breve momento estariamos conectados a traves de la galaxia entera. Suspire a tu lado una y otra vez pero tu nunca preguntaste la razon, esa noche, cuando ya habiamos pasado lo que se convertiria para nosotros en una rutina, te metiste de nuevo en mi cama, me abrazaste y por primera vez nos besamos, fue un impulso mio al sentirte recostado contra mi pecho, pero tu no te quitaste, ni siquiera dudaste y me besaste con la pasion contenida que teniamos guardada en el corazon. Nuestros cuerpos se unieron a traves de las barreras que la ropa aun formaba entre los dos pero nada diferente paso, solo el hechizo del sueño conjunto que nos envolvia una vez mas, el manecer nos encontro abrazados durante las siguientes noches y una vez mas la falta de excusas hizo que debieramos separarnos, con el dolor pesando en el alma me llevaste al pueblo y esta vez fuiste tu quien se quedo sentado en una banca del parque mientras yo partia hacia bogota dejando mi corazon entre tus sabanas olorosas a hierba y a leña.

Al llegar a casa, mama no pregunto nada, solo como me habia ido y me alcanzo una taza de humeante chocolate que a mi me recordo tu casa, tu amabilidad y tu atencion. Durante los dias siguientes parecia un zombie en medio de la ciudad iba a la universidad como un automata y llegaba a casa por simple inercia, lo unico que me recordaba que estaba vivo era la sensacion de tu presencia en algun lugar en la lejania, no me sentia solo en el mundo pero si sentia la ciudad vacia. Un par de meses despues viniste de nuevo, mama te recibio pues yo estaba en la Universidad, ignoraba que vendrias, llegue con mi maletin al hombro caminando como entre tinieblas y movido solo por el animo de que tu existias, cuando llegue a casa mama abrio la puerta sonriente y con un susurro me dijo que habia algo en la mesa para mi. Yo la bese en la frente y camine hacia el comedor mientras ella se deslizaba al segundo piso en silencio, el sonido de mi maleta al pegar con el suelo llamo tu atencion y levantaste la cabeza de la revista que hojeabas, a mi las manos me temblaban de la emocion pero no podia moverme estaba como congelado de la sorpresa, tu te levantaste rapidamente y me abrazaste, yo te correspondi con un beso que dejaba fluir libremente lo que llevaba dos meses guardando en el alma y sin que supiera como empece a llorar dicendote que te queria como a nadie habia querido jamas y tu solo me abrazabas como a un bebe y me decias que me calmara, si hubiera sabido la razon por la que estabas alli nunca te habria abrumado con mis sentimientos egoistas de amor en los que lo unico que parecia pesar era lo que yo sentia por ti y el mundo se desdibujaba. Comimos en silencio mientras mama veia television, una vez mas las explicaciones sobraban, las razones eran demasiado evidentes como para ocultarlas, esa noche volvimos a dormir en camas separadas unidos solo por el insomnio, mas tarde en medio de la noche atemporal senti como alguien se deslizaba en mi habitacion y mi corazon empezo a palpitar al ritmo de un caballo de paso, senti como te deslizabas en mi cama y te abrace una vez mas recibiendote como la primera vez y besandote como si nunca antes lo hubiera hecho.

La mañana siguiente era un sabado, estabamos desyunando mientras mama iba a comprar las verduras y entonces dejaste caer la noticia como un yunque en la mesa, tu padre te habia hechado de la casa, no queria un hijo marica, segun dijiste, yo no sabia que decir, asumia que mama no sabia que yo era gay, pero una vez mas me sorprendio, al llegar de la compra nos encontro taciturnos y se sento a la mesa a tomar cafe, mientras sorbia su taza le conte que estaba pasando deseando con toda el alma que no me hechara tambien de casa porque entonces no sabria que hacer, simplemente dijo que podias quedarte, que estabas en tu casa y que deberias empezar a estudiar. Dijo que te ayudaria a conseguir trabajo en el mercado del barrio y sonrio como siempre lo hacia mientras decia que no era momento de estar tristes, que a ella le encantaba la idea de tener otro hijo. Yo no sabia que estaba sucediendo, mi mama parecia saber como lograr que el mundo fuera mucho mas amable de lo que en realidad era, me levante y la abrace mientras ella sonreia y me acariciaba la cabeza, extendio su brazo izquiero y te hizo señas para que te unieras al abrazo familiar y asi entre sus brazos quedo sellada lo que seria nuestra primera señal de aceptacion.

viernes 28 de agosto de 2009

Las cuatro estaciones - Otoño

He dicho Luis Contreras

El Otoño es mi estacion favorita, me he tomado mi tiempo para escribirla porque han sido desechadas muchas ideas, muchas personas iniciaron este Otoño pero no dieron la talla, porque de un modo u otro Otoño es mistico, magico, etereo. No niego que mi cambio de residencia, ocupacion, costumbres, necesidades y espacios de recreacion no me haya quitado tiempo, pero tras todo esto esta el hecho de que Otoño es mi estacion, mi estacion favorita y no podia pasar a la historia como una estacion cualquiera. He aqui el borrador final de Otoño, que creo es el mejor de todos, las demas historias veran la luz en su momento, eso si, como subsidiarias de este otoño.

Otoño

(En la escena se ve una habitación a media luz, una mujer de pie a contraluz recortada como una figura oscura de la que solo sus formas y gestos delatan que es joven y apasionada, se dirige a un sofá de espaldas que esta aparentemente vació)

- Sabias que se había acabado hace tiempo. No me vengas ahora con que esperabas que esto fuera a pasar.

(Se detiene en silencio como escuchando)

- Es la tercera vez este día que escucho la misma razón estúpida, no no me vengas con que esa es la única forma de hacer tus sueños realidad. Ese es tu problema nunca concebiste la vida diferente.

(Se gira dandole la espalda al sofa)

- Mil veces hemos pasado por esto, mil veces he oido que solo asi podras vivir completa, con un hogar y una familia, pero para que demonios necesitas un hogar y una familia, para coser botones?, Planchar camisas?, limpiar mocosos?. Me niego a creer que eso es vida y ese es tu problema.

(Otra mujer entra suavemente en la escena mientras la mujer Joven se detiene como si el tiempo se hubiera parado para ella, la segunda mujer es evidentemente un adulto de madurez temprana, mas sosegada y sobria que la primera)

- Y que importa? Son solo unos años, despues podremos hacer cualquier cosa, si!, es un mal necesario.

(Se toma las manos sobre el pecho y las entrelaza como buscando el calor de su propio seno)

- Si, un mal siempre es un mal, pero en este caso te llevara a vivir tu sueño, te permitira ser una mas, una mas con todos los que te rodean.

(Se inclina sobre el apoyabrazos del sofa tiernamente)

- Vamos dime que sabes que sera temporal, dime que sabes que esto es solo un paso mas hacia la realizacion.

(Mientras la segunda mujer se queda quieta al igual que la primera una tercera persona entre en escena, una niña de tan solo unos años)

- Dime mamita, el amor existe? Es eso que yo siento cuando te veo?

(Extasiada salta de un lado a otro del sofa)

- Si mamita yo creo que es amor lo que siento cuando te veo, y cuando veo a Mariana.

(Subitamente se detiene en escena en medio de un salto en el aire y queda flotando eterea en la estancia, mientras uuna voz cascada de anciana se escucha en la estancia)

- Inconcebible, que reunion de miserias tan grande, que desgracia comun comparten estas mujeres...o compartimos, no se, al fin de cuentas quien esta seguro de lo que realmente debe pasar?. Yo desde luego no tengo ni la mas puta idea.

(La voz se detiene un momento)

- Y que, soy vieja!, a mi edad las putas cosas se llaman por su nombre, querida mia, la mierda es mierda y las flores son flores, y aunque una flor crezca en la mierda sigue siendo una flor.

(Una cuarta mujer entre en la escena con la cabeza cubierta por una mantilla, con un rosario entre sus manos murmura)

- Y que si tengo razon?, no podemos todos tener razon, las cosas son blancas o negras, las cosa son, punto, Dios las hizo asi y asi deben quedarse, no estamos hechos para decidir sino para acatar.

(Subitamente la joven se gira de cara a la recien llegada)

- Estupida!!!, como puedes ser tan estupida?, se llama Albedrio y es libre, no te cupo eso nunca en la cabeza, y en vez de avanzar retrocediste, me das asco.

(La segunda mujer se levanto del lado del sofa)

- No! Es que tu eres joven, estas llena de vida y por eso no entiendes, no entiendes que el mundo va mas alla de tu piel, y que cuando el tiempo pase las cosas no se veran igual, no entiendes que tu belleza es efimera, mirame a mi y mirate a ti, somos diferentes.

(La joven la miro de arriba abajo y casi escupio sus palabras)

- Y me daria asco ser como tu!

(Suavemente la niña cayo de su salto eterno y con voz llorosa intervino)

- Por que pelean, no pueden simplemente ser como Mariana y yo, nosotras somos amigas, no peleamos.

(Aun sin soltar el rosario de entre los dedos la cuarta mujer se acerco tiernamente a la niña)

- Quisiera tener tu inocencia una vez mas, para ti el mundo no iba mas alla de Mariana, asi como para ella (Y señalo a la joven) el mundo no va mas alla de su piel, o para ella (Y señalo a la segunda mujer) el mundo no va mas alla de su familia, o para mi, que el mundo no va mas alla del Señor, porque solo el Señor me ha quedado tras esta vida.

(Insolente la joven se acero a la niña)

- Ignora a la anciana, la vida no es un claustro. Es libertad, gozo, placer y diversion. La vida es una sola, una y nada mas y aunque no lo creas entre todas estas mujeres la unica que sabe lo que quiere eres tu, aprovecha tu edad pues a mi edad los prejuicios te haran luchar por lo que quieres y quiza acabes como ella (y señalo a la anciana) o como ella (Y señalo a la mujer).

(Conciliadora y maternal la mujer se retiro pensativa y usando un tono suave se dirigio a la niña)

- Si de mi corazon dependiera tu harias lo que quisieras siempre, pero la vida no es sencilla, hay que vestirse, comer, las cuentas se acumulan y al final sola no puedes, por eso terminas abandonando lo que quieres por lo que necesitas, disfruta mientras puedas porque no durara para siempre. Ademas mi familia me asegura no estar sola, mi vida no es como la suya (Y señalo a la anciana) vacia y solitaria, ni como la suya (y señalo a la joven) frenetica pero igual de vacia, yo tengo a mi familia y no la cambiaria por nada.

(A coro la anciana y la joven gritaron)

- Hipocrita!

(La joven tomo la palabra una vez mas)

- Bien sabes que eso no es cierto, bien sabes que estas alienandote tu misma para aceptarlo, o me niegas que aun extrañas a Mariana?.

(La anciana sonrio suavemente)

- Si sabre yo si la extraña, y como la extraña, pero se escuda en sus hijos para olvidarlo.

(Por primera vez la mujer levanto la voz)

- Y tu como puedes saberlo anciana?, ella (señalo a la joven) lo sabe por que ella la extraña aun mas que yo y es en busca del recuerdo de mariana que se revuelca con cuanta mujer se le acerca, pero yo he cambiado, me case, me reforme y construi una familia.

(La anciana le dio una vuelta a su rosario)

- Me hicieron perder, tendre que empezar de nuevo a rezar los "mil jesuses".

(Sardonicamente la mujer se rio)

- No seran las mil Marianas?. Aun anciana no dejas de pensar en ella!, no puedes ni podras, moriras pensando en Mariana cuando nunca tuviste los arrestos de decirle nada.(Se giro a la joven) Y es tu culpa!, tu fuiste la unica que pudo decirselo alguna vez, pero no!, preferiste callar por temor, y te las vienes a dar de valiente conmigo? Y eres tu quien me llama hipocrita?.

(La joven se quedo callada sumandose al silencio de las cuatro que fue roto por un pequeño hipido de llanto)

- Y es que no voy a volver a ver a mariana?

(La joven agrego con voz aspera)

- En el colegio, en su matrimonio, en su casa los fines de semana de fiesta en que te entregaras a otras tratando de encontrar su olor entre sus carnes y tratando de ahogar su recuerdo entre los efluvios del placer efimero.

(La mujer dijo con sequedad)

- En los fines de semana de asados familiares a los que asistiras con tu esposo, que sera el unico que quiso quedarse contigo cuando los demas te repudiaron.

(La anciana dijo con voz dulce)

- Y en la iglesia, en los interminables rosarios donde en tus ancianas carnes el deseo se hara carne de nuevo mientras la vez dar vueltas a la camandula con sus dedos ajados y no puedes creer que el brillo de sus ojos no haya cambiado en setenta años.

(las cuatro se detuvieron en el tiempo y la luz ilumino la estancia, lentamente el sofa dio vuelta sobre si mismo para mostrar a dos ancianas, una sentada en el sofa cubierta por una gruesa manta, y la otra recostada en su regazo sentada en el suelo)

- Y lo que mas me duele, Mariana, es que fue necesario que llegara a mi lecho de muerte para saber que tu y yo compartiamos el mismo sentimiento, pero a pesar de que pase por la vida amandote, no me arrepiento de nada, pues mi alama se va ligera al saber que tu me amabas igual. Te quiero Mariana y perdoname por que nunca fui capaz de decirtelo.

(La moribunda cayo)

- No Mariana, no es culpa de nadie, es consecuencia de la vida que escogimos, es consecuencia de (tose) haber creido que podiamos engañarnos nosotras mismas (Escucha en silencio), si, la sociedad tuvo mucho que ver (su respiracion se hizo agitada y su voz entrecortada) pero ahora lo unico que me importa Mariana, es que muero con tus manos entre las mias y sabiendo que me amabas como yo a ti....Te....Amo...Mariana....

Y mientras el invierno empezaba para mariana, el cuerpo de la mujer que había amado se quedo sin vida y solo el amor que Mariana sentía por ella quedo como testigo de su paso por la tierra.

martes 18 de agosto de 2009

Oficializacion

He dicho Luis Contreras

Luis Carlos Contreras en pleno uso de sus facultades mentales, legales y sentimentales anuncia:

Es oficial que la residencia del suscrito se ha trasladado de Neiva (Huila) a Bogota D.C. el dia 18 de Agosto de los corrientes, por lo cual solicita ser incluido de forma masiva en toda lista, grupo o asociacion con dicho domicilio.

Comuniquese y Cumplase

LCC

lunes 3 de agosto de 2009

Descanso de "Verano"

He dicho Luis Contreras

Este post intermedio entre Verano y Otoño tiene como fin abrir una nueva etapa en HAI, he decidido que mis amigos mas queridos, los que hacen parte de mi vida real deben tener acceso a mi Blog, pero no tal como venia siendo concebido, llamenlo pudor o mojigateria, pero sea lo que sea, a partir de hoy, el viejo Blog pueden leerlo en ViejasHAI, por allá aparecerá una que otra cosa no apta para hímenes y prepucios extrasensibles como diría mi buen Joker, y por aca seguiremos con esta nueva linea de post, que vienen apareciendo desde mi despedida de Oscar Ivan, muchachones nada ha cambiado, son maricadas varias del desocupe y de la edad. Un abrazo a todos. Todo aquel que quiera acceso a viejasHAI bien pueda pedirlo por el formulario correspondiente,, su solicitud sera procesada segun la politica interna de acceso que pediré a algún auditor que me formule (Como yo soy ingeniero y los ingenieros somos tan malos auditores...sigo resentido y que?)

LCC

lunes 27 de julio de 2009

Anuncio Oficial

He dicho Luis Contreras

Señores, es oficial que el ilustrisimo Luis Carlos Contreras cambiara de domicilio en esta semana y se radicara en la ciudad de Bogota por causas laborales, obedeciendo a esto las HOMOAVENTURAS INEDITAS inician un nuevo ciclo de locura en la gran Manzana!!!!

Y con el perdon de todos: ¡HIJUEPUTA VIDA ESTOY FELIZ!

lunes 6 de julio de 2009

Las cuatro estaciones - Verano

He dicho Luis Contreras

Nota: El verano es la estacion mas emocional y es curioso que esta estacion em haya inspirado esta historia, no puedo decir que no estoy sorprendido, pero si puedo decir que estoy gratamente entusiasmado con ella.


“Para descartar esta sensación de perderlo todo, para analizar por donde seguir y elegir el modo....” – Razón de Vivir

Verano

Si hubiera que usar una palabra para describirla seria “Impetuosa”. Allí de pie a la orilla de la playa mirando el mar fijamente con sus profundos ojos negros como con la convicción de que su mirada podría abrir en él un canal que comunicara su Caribe eterno con el océano indico, como si pudiera ordenarle a los peces salir a flote solo con la fuerza de su mirada, se percibía su presencia como una fuerza de la naturaleza desatada, esperando el momento exacto de hacer sentir a los demás mortales su fuerza. Su frente altiva parecía un silencioso reto al sol que se ocultaba dentro de su refugio marino en medio del atardecer de su natal Guajira, y el rictus que se formaba en sus hermosos labios rojos como el granate parecía mostrarle su desprecio por saberse más incandescente que él mismo, como si no mereciese siquiera el honor de que sus ojos le miraran, tal como lo sentían los demás mortales a su alrededor que se habían conformado con solo verla pasar con su paso firme y seguro como si la más dura de las rocas no pudiera detenerla pues su esencia era más solida que la misma piedra y su alma más fuerte que el más puro de los diamantes y más limpia que el mas iridiscente cristal de roca. La gente la veía pasar y percibía el viento como si no silbara a través de la playa sino como si brotara de esa magnífica presencia que nadie podía explicar de dónde había salido, como si su misma esencia fuera tan grande que solo podría haberse formado del mismo material que se forjan los sueños.



Su rostro suave y terso recibía los rayos del sol que le daban un tono ocre a sus mejillas como si hubiese sido hecha de la misma tierra que los demás cultivaban, sus ojos brillaban como la sal que los más jóvenes sacaban de las salinas que rodeaban el lugar y su espigado cuerpo parecía desprender el mismo calor que la sal reflejaba en los medios días de su ardiente labor. Y aun a pesar de ser la más fascinante visión de todo el litoral nadie se atrevía a cruzarse en su camino, pues algunos no estaban seguros que realmente fuera un ser vivo y otros no querían profanar con su presencia una aparición divina hecha mujer. Nadie había oído brotar la voz de su garganta, nadie sabía realmente si podía hablar, los más osados pensaban que simplemente su presencia lo decía todo y los mas taimados solo se atrevían a decir que su voz debía ser la más hermosa de las que pudiera un oído humano escuchar.

Sus dorados hombros lucían descubiertos en medio de la sorpresa de los lugareños de forma permanente, como si la silueta de su piel pudiese ser un reto más a la perfección, pues en conjunto con su espigado cuello podrían haberse considerado los más hermosos que hombre alguno pudiera tocar, si solo se atrevieran a acercársele. Las curvas de su cuerpo se perdían en medio del olán de su vestido dejando a trasluz en ese atardecer guajiro la impresión de sus curvas perfectas y de su belleza oculta por una simple capa de tela que parecía sostener en su lugar solo la voluntad de ella, pues así la conocían ellos. Su nombre era un misterio, nadie sabía realmente nada de ella, pero así la conocían, pues la única ella que podría haber era Ella, Ella resumía para todos la realidad de su presencia, pues solo ella podía ser Ella, y por Ella se referían en las suaves mañanas de creciente brisa y por Ella la conocían en las estrelladas noches del litoral Caribe.

Ella se había parado junto a la playa durante los últimos meses exactamente a la misma hora a presenciar el encanto del atardecer con sus ojos profundos como retando al sol a que se detuviera y la observara, como mostrando el portento de su voluntad, y cuando caminaba en medio del pueblo en un desfile silente de una sola persona que era capaz de detener la vida de todos, se percibía su aroma dulce de mujer que envolvía la voluntad de los hombres y despertaba la envidia de las mujeres, y que luego intentaban sacar de su casa vanamente pues se adhería a cada uno de sus muebles y terminaba por convertirse en parte de su vida, en parte de su ritual diario de adoración a Ella. Nadie sabía el porqué de este ritual, nadie entendía porque de un momento a otro Ella había decidido desafiar al mar o al sol, pero todos la veían pasar como quien vive un sueño, como quien espera un súbito desenlace en una historia que ya era parte de su cultura pues el pueblo vivía solo para Ella.
Pero este día era diferente, Ella veía al igual que siempre con fijeza como el sol avanzaba inclemente rumbo a su encuentro con las aguas en el horizonte, y su mirada fija había cambiado imperceptiblemente, nadie se dio cuenta que ese día ella había caminado más lentamente como diciendo adiós al pueblo, que su aroma era más penetrante que nunca y que su cabello rizado había ondulado al viento más fuertemente como si sus pasos fueran más decididos que nunca, pues los ojos humanos no pueden apreciar la belleza de estos detalles, pues según el lenguaje de Ella las palabras sobraban pues había que leer sus actos como si se tratase de una poesía hecha mujer. Y entonces, cuando el sol toco las aguas, por primera vez en mucho tiempo ella se movió, el pueblo se agito a sus espaldas, muchos habían adquirido la costumbre de observar el atardecer con Ella solo por el hecho de acompañar lo que consideraban un culto casi sagrado, y al mismo tiempo que el sol toco las aguas el pie izquierdo de ella entro al mar, y así como recorría el pueblo día a día, con esa misma convicción empezó a adentrarse en el mar, paso a paso, sin acelerar pero sin vacilar, y lentamente el agua empezó a subir por sus pies, mojando la piel de Ella como si solo el mar tuviera el privilegio de tocarla, nadie se atrevió a intervenir, nadie se atrevió a acercarse, muchos esperaban ansiosos que se detuviera y regresara, pero Ella siguió avanzando mientras el agua llegaba a su falda y la empapaba obligándola a pegarse a sus muslos que parecían tallados de marfil, nadie se atrevió a mover un solo dedo cuando el agua de mar llego a su cintura y empezó a mojar su blusa donde sus turgentes senos parecían luchar con el deseo de salir mientras las olas le golpeaban el pecho, como si retara al mar a detenerla y este no fuera capaz. Muchos pensaron que a su paso el mar se apartaría pues Ella no se detenía, no paraba, no dudaba y no se percibía un solo temblor en su cuerpo mojado de agua de mar, cubierto por la sal que otros osaban sacar de la tierra. Ella no se detuvo aun cuando el mar llego a su barbilla y toco su rostro perfecto, no se detuvo aun cuando su boca se lleno de agua de mar y siguió caminando aun cuando sus ojos entraron al agua, ojos que permanecieron abiertos desafiando al mar como si no hubiera sido capaz de doblegarla mientras caminaba mar adentro, no se detuvo cuando lo único que se veía de ella era su cabello flotando en el agua y no se detuvo cuando sus pulmones se llenaron de agua de mar. Cuando el sol se perdió en medio de las aguas desapareció el ultimo atisbo de Ella de la vista y con el se fue Ella del pueblo.



En la orilla la gente seguía esperando, ahora angustiada pues no podían entender que había pasado, donde estaba Ella o que había sido de Ella, los más valientes se lanzaron al agua y empezaron a nadar para encontrarla pero el mismo mar que no había podido detener a Ella les impedía pasar como si fuese un custodio de una nueva adquisición que era para él su más preciado tesoro, el mar le había arrancado al pueblo su sueño hecho mujer y lo defendía de quienes intentaban arrebatárselo, muchos días la buscaron, muchos siguieron saliendo a la puerta de sus casas al atardecer para esperar que quizá algún día Ella recorriera de nuevo el camino a la playa a través del pueblo, pero Ella jamás regreso, unos días después de su desaparición su ropa regreso flotando a la playa y quedo depositada donde Ella solía retar al sol y aun cuando el pueblo comprendió el significado no perdía la esperanza de que Ella hubiese vencido al mar, pero Ella no regresaba. Fue entonces cuando el pueblo empezó a acudir a la playa a cumplir la cita de Ella con el Sol cada atardecer, al igual que Ella lo hacía, porque sentían que se lo debían, todos se paraban de cara al sol al atardecer en un mudo ritual que les recordaba que ella seguía estando en el mar y que seguirían esperando a que un día volviera. Su olor perduro en las casas mucho tiempo, ese parecía ser su regalo, hubo un tiempo en que cada persona olía a Ella como si fuera Ella quien estuviera presente. Y entonces un atardecer cuando todos estaban en la orilla viendo el sol y contemplando el mar con desconsuelo la brisa arrastro un olor que para todos era conocido, era el olor de Ella y con el olor llego el sonido de la más pura voz que cantaba, que le cantaba al pueblo, una voz que oído humano jamás había escuchado y aunque no fuera cierto todos ellos quisieron creer que era la voz de Ella que los saludaba, lentamente se dispersaron cuando la voz ceso y volvieron a sus casas con la sensación de que habían sido espectadores de un sueño. Mientras desde la oscuridad sobre una roca Ella sonreía mientras agitaba su cola de sirena en medio de la espuma del mar agradeciéndole al pueblo su cariño.



PD: Esta historia tiene nombre, y creo que Ella entendera que es a Ella quien va dirigida. Y si quieren entender mas...aqui les dejo a Mercedes Sosa.